En el año 2013 el gobierno les incumplió lo pactado en el último paro agrario a los campesino e indígenas de nuestro país, por lo cual los últimos días de este año 2016 se ha presentado de nuevo el paro que ha afectado gran cantidad tanto de personas como de negocios y han aumentado grandes pérdidas de alimento. En pocas palabras el gobierno está dando prioridad a productos extranjeros, está privatizando las semillas que nuestros ancestros han cosechado durante años y que son los campesinos e indígenas quienes han seguido la tradición para llevar a nuestra mesa alimentos saludables.

Los derechos de estas minorías deben ser prioridad (como cualquier derecho a cualquier ser humano) para el gobierno, pero mientras se cumplen los términos pactados, podemos ayudar nosotros mismos a que esto no siga sucediendo.

Sí, muchas veces es mas fácil ir a un supermercado de cadena para comprar nuestros alimentos, pero podemos ir a la tienda del barrio, podemos comprar a los agricultores locales, podemos comprar a pequeñas empresas colombianas, asistiendo a ferias independientes y a mercados campesinos en pueblos cercanos a Bogotá.

Apoyemos el referendo por el agro, con el fin de garantizar nuestra soberanía y seguridad alimentaria, garantizando mercados internos de productores colombianos, fomentar producción nacional de alimentos sanos y sustentables, y no permitir que multinacionales se apoderen de tierras y mercados colombianos.

Porque la solución empieza en casa, apoya al campesino y al indígena que a diario deben luchar contra las injusticias de una globalización injusta, que da prioridad al poder y al beneficio de unos pocos, pero lo más importante; nos afecta a todos y cada uno de nosotros.